18.8.11

No hay solución para algo que no se conoce.

Que tanto nos cuesta identificarnos con lo peor. Escuchamos a alguien que dice estoy feliz y automáticamente soltamos un yo también cuando las cosas pasan como tú quieres.
Pero, ¿con qué nos identificamos cuando estás en una caída libre y sin frenos? Por lo general, la gente no suele expresar esas cosas. Resulta difícil contar esos sentimientos, quizá porque no nos han preparado para ellos, por eso sabemos qué expresar en los momentos felices, porque estamos acostumbrados... Pero cuando llega la hora de contar lo mal que te sientes, ¿cómo hacerlo? ¿Qué decir? ¿Por qué nunca sale tan fluido y tan bonito como en la ficción? 
Es fácil decir me siento como una mierda. La razón de éso ya es más complicada. Te puedes sentir mal sin ningún motivo, ¿qué expresar entonces? Cuando no hay una razón aparente para sentirte así, ¿cómo arreglarlo?
Admitámoslo: no hay solución para algo que no se conoce.

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